Monitoreo ambiental en vertederos: soluciones Tecnopenta para pozos y depósitos
Tecnopenta ha iniciado el diseño de un sistema integrado de monitoreo ambiental para áreas de vertedero, con especial atención al control de niveles de agua y a la gestión de la seguridad de los depósitos de acumulación. El sistema utiliza sensores digitales conectados por radio y totalmente compatibles con SCADA y PLC industriales.
Las primeras intervenciones prevén la instalación de sensores de nivel y sondas CTD (Conductividad, Temperatura, Profundidad) en pozos dedicados al monitoreo del agua subterránea. Los sensores se instalarán tanto dentro de las zonas de almacenamiento como fuera de ellas, con el objetivo de detectar posibles contaminaciones en los suelos circundantes.
Los dispositivos se instalarán de forma estanca mediante acoplamientos roscados o adaptadores para boccapozzos, a profundidades entre 20 y 35 metros. La salida de los cables se realizará mediante orificios sellados o estructuras de soporte existentes.
Todos los sensores estarán conectados a una red LoRaWAN, que permite comunicación por radio hasta 200 metros con bajo consumo energético. Los datos serán recopilados por gateways compatibles con SCADA, Modbus TCP/IP y Modbus RTU, y podrán transmitirse también por GPRS cuando sea necesario.
Cada nodo sensor será autoalimentado con baterías internas o, cuando se requiera, alimentado mediante un panel solar.
Además de los pozos verticales, Tecnopenta instalará sistemas también en pozos inclinados, con medición indirecta de la distancia al nivel del agua desde la boca del pozo. El valor se corregirá mediante cálculo geométrico para obtener la profundidad real del nivel freático.
En los pozos de cemento se utilizarán soportes específicos para fijar las cajas sensoras de forma segura y garantizar una transmisión de datos fiable.
También se instalarán radares de nivel en depósitos de acumulación y tanques técnicos, donde la presencia de espuma dificulta el uso de sensores tradicionales. Los radares funcionarán con altas frecuencias de medición (cada 5 minutos o menos), permitiendo el funcionamiento en tiempo real de los sistemas de alarma.