Durante el proceso de endurecimiento del cemento, conocido como hidratación, se desarrollan una serie de reacciones químicas entre el cemento y el agua de amasado que conducen a la formación de los productos responsables de las propiedades mecánicas del hormigón. Este proceso va acompañado de la liberación de calor de hidratación, ya que las reacciones que ocurren en las primeras fases son de naturaleza exotérmica.
La cantidad de calor generada y su evolución en el tiempo dependen de diversos factores, entre ellos el tipo de cemento utilizado, la relación agua/cemento, las dimensiones del vertido, las condiciones ambientales y los métodos de curado. En vertidos de gran volumen, el calor producido puede acumularse en el interior del hormigón, generando diferencias de temperatura significativas entre el núcleo interno y las superficies externas.
Estos gradientes térmicos pueden inducir tensiones internas y provocar fenómenos de fisuración por retracción térmica, comprometiendo la durabilidad y el rendimiento de la estructura. Por este motivo, el monitoreo de la temperatura del hormigón durante las fases iniciales de maduración representa una herramienta esencial para el control del proceso constructivo.
Tecnopenta diseña y fabrica sondas de temperatura dedicadas al monitoreo del calor desarrollado por el cemento durante el fraguado, pensadas para su instalación directa dentro de los vertidos de hormigón. Las sondas se colocan en puntos representativos de la estructura, permitiendo medir de forma continua la evolución térmica en las diferentes zonas del vertido.
Las sondas están diseñadas para operar en entornos exigentes, garantizando estabilidad de medición, fiabilidad a lo largo del tiempo y resistencia mecánica. Pueden instalarse individualmente o en configuraciones multipunto, permitiendo analizar la evolución de los gradientes térmicos internos.
El uso de las sondas de temperatura Tecnopenta permite seguir de manera detallada todo el proceso de maduración del hormigón. Los datos adquiridos permiten identificar el pico térmico máximo, evaluar la velocidad de enfriamiento y comparar el comportamiento real del vertido con las previsiones de diseño.
Esta información es fundamental para prevenir fenómenos de fisuración, optimizar los tiempos de desencofrado, mejorar la gestión del curado y apoyar las decisiones técnicas en obra.
Las sondas de temperatura para hormigón producidas por Tecnopenta pueden integrarse con sistemas de adquisición de datos y data logger, permitiendo la visualización de las mediciones en plataforma web y la configuración de umbrales de alarma. Este enfoque permite un control continuo del proceso de fraguado, incluso de forma remota.
Gracias a la experiencia adquirida en el campo del monitoreo estructural, Tecnopenta apoya a proyectistas, empresas y direcciones de obra en la definición de soluciones fiables para el control térmico del hormigón.